lunes, 29 de abril de 2013

V TRIATLON PLAYA DE GANDIA 20/04/13

Nuestro compañero Mario debutó el pasado fin de semana en la quinta edición del Triatlón de Gandía. 

Disputado sobre las distancias clásicas del triatlón sprint está edición conta con una gran participación.



martes, 9 de abril de 2013

12+1 PUJADA A LA NEVERA D'ATZENETA 06/04/13

Nuestros compañeros Evaristo, Juan Pablo, Victor y Guillermo acudieron a la carrera de montaña de Atzeneta. En su camino a la MiM 2013 nuestros chicos completaron con éxito esta magnífica carrera, marcada en esta edición por el frío y el viento.






viernes, 22 de marzo de 2013

IV DUATLÓN DE ONTINYENT 10/03/2013

Victor partició el pasado domingo 10/03 el campeonato de la Comunidad Valencia de duatlón disputado en la localidad de Ontinyent finalizando en 11ª y logrando la 3ª plaza dentro su categoría.



lunes, 25 de febrero de 2013

I DUATLÓ DE LA VALL DUIXÓ 24/02/2013

Victor y Guillermo continuaron este fin de semana con la disputa del circuito de duatlones de Castellón, en esta ocasión en la localidad de Vall D'Uixó.

Sobre las distancias habituales, 5km-20km-2.5km, finalizaron en 14ª y 32ª posición respectivamente. A destacar el parcial en el sector de ciclismo de Victor, que logró el mejor tiempo de entre todos los participantes.



MARXA A PEU BORRIOL 24/02/2013

Rai, Juan Pablo y Evaristo participaron el pasado fin de semana en la carrera disputada en la localidad castellonense sobre una distancia de 25 kilómetros.

Finalizaron en 18ª, 26ª y 61ª posición respectivamente.


lunes, 18 de febrero de 2013

CARRERA MONTAÑA FONDENGUILLA 17/02/2013

Juan Pablo, continuando con su temporada runner, participó en la carrera del montaña de Fondenguilla consiguiendo la 25ª posición general con un tiempo de 1h 51min, mejorando en varios minutos su registro del año anterior.

I DUATLÓN VILA-REAL 16/02/2013

Guillermo disputó el pasado sábado la 2ª competición puntuable para el circuito de duatlones de Castellón. 

La prueba se disputó con una alta participación sobre un circuito semiurbano muy rápido. Gran parcial de Guillermo en el sector de ciclismo logrando la 4ª posición.

XXX SUBIDA DESIERTO DE LAS PALMAS 17/02/2013

Victor participó en la tradicional carrera de Castellón con final en el Desierto de las Palmas. Tras infiltrarse en la escapada buena del día con 9 ciclistas más, finalizó la carrera en 16ª posición tras ser alcanzados en el comienzo del puerto.






CLASIFICACION

miércoles, 13 de febrero de 2013

VI LIGA SOCIAL CASTELLON - VALL D'UIXO

Victor disputó el pasado fin de semana la 4ª prueba dentro de la Liga Social de Castellón en la localidad de Vall D'Uixo, que ascendía el puerto del Marianet por su dos vertientes así como varios repechos más.

 

lunes, 11 de febrero de 2013

lunes, 28 de enero de 2013

COMENZAMOS TEMPORADA 2013

Arrancamos las competiciones con tres de nuestros integrantes más activos: Victor Bernad, Guillermo Cordero y Juan Pablo Quijada.

Victor arranca una temporada llena de objetivos y multitud de pruebas como por ejemplo duatlones, triatlones, trails, etc...

Guillermo debuta en 2013 con el equipo y competirá tanto con Triatlon Evasión Castellón como con CC In Race.



Por su parte, Juan Pablo, comienza su temporada con un buen reto, un trail de 93km por la Sierra Calderona.

Podéis leer la crónica que ha realizado para contar su experiencia:

 GR-10 XTREM 2013 VALENCIA (PUZOL-ANDILLA) 96KM.

Suena el despertador a las 3:00am., el día empieza muy pronto y no hay tiempo que perder, así es que me levanto de la cama, me voy al baño, me aseo y me pongo "el traje de faena".
Seguídamente me voy a la cocina, donde tengo la mochila preparada con todo lo necesario para la carrera y la bolsa con ropa de más por si hay que cambiarse a lo largo de la carrera. Todo está listo, así es que me preparo el desayuno... un vaso de leche, galletas, un pastel de cabello de ángel y un plátano, a parte, las vitaminas, que falta me van ha hacer a lo largo del día.

Mientras me como todo lo citado anteriormente, mi cabeza no deja ni un instante en darle vueltas a todo lo que va a suceder. Se hace la hora de partir, voy a la habitación y me despido de Isa y de Laia, que duermen plácidamente. Paso también al cuarto de Marc y le doy un beso y una caricia. Salgo de casa sigilosamente y bajo a la calle, donde ya esperan Cesar y un par de compañeros de su club. Nos saludamos y rápidamente llega Bau con el coche. Más saludos y abrazos, se notan los nervios que todos tenemos. Muchos entrenes juntos y muchos kilómetros para preparar ésta carrera y ya está aquí.

Cargamos las bolsas y las mochilas al coche y nos vamos al siguiente punto de encuentro, el Rte. Jonatan (punto de encuentro antes de los entrenes para tomar café). Allí acuden Marce, Lara y Patricia, que bajan de Alcora y nos tomamos el café de rigor mientras el tema del día no varía. Todo es el Ultra jejeje...

A las 4:00am. partimos ya dirección a Puzol, concretamente al polideportivo, punto de salida del Ultra. Nada más aparcar, nos vamos a por los dorsales. Ya hay bastante ambiente, se respira tensión, ilusión, respeto, nervios,... Nos vamos a retirar los dorsales y, al hacerlo, nos dan la chaqueta y un par de calcetines conmemorativos del Ultra. De ahí al coche nuevamente para cambiarnos y coger las mochilas. Una vez preparados, estiramos un poco y nos vamos a la salida. Busco con la mirada a ver si encuentro a Andrés Aguas y a Andrés Navarro, que también participan en la carrera, pero no consigo dar con ellos. Tan sólo quedan 10 min. y ya están todos los participantes preparados. Nos dan las últimas indicaciones mientras realizamos los últimos estiramientos y pasamos el control de dorsales. De ahí a la salida definitiva, así es que últimos ánimos entre nosotros y preparados para los 96 km. de auténtica aventura.

Por fin se da la salida!!!... el ritmo es rápido, pero no excesívamente. Hay mucho camino por delante y las prisas no son buenas compañeras, así es que nos reagrupamos Marce, Cesar, Bau y yo y a un ritmo muy cómodo comenzamos los primeros kilómetros de carrera esperando ya las primeras rampas, ya que llegan prácticamente de salida con una fuerte subida. Es totalmente de noche, pero a pesar de eso, con la luz de los frontales de los participantes se ve el camino perfectamente, es más, la mayoría de nuestros entrenes para éste Ultra han sido con frontal, así es que nos sentimos bastante cómodos.

Comenzamos la primera subida y el ritmo es muy llevadero, se camina mucho, que hay que guardar fuerzas para momentos más complicados y entre comentarios y risas, llegamos a un tramo precioso pero muy complicado. Es un tramo bastante vertical donde prácticamente hay que escalar y es lo que toca hacer. Se hace algo de tapón en ese tramo y mientras esperamos nuestro turno de paso, echamos la vista atrás y la vista es espectacular... el montón de lucecitas de los participantes que se ven siguiendo el camino y acercándose hacia donde nosotros estamos. Impresionante.

Conseguimos pasar el tramo complicado y proseguimos nuestra marcha, sin prisas pero sin pausas. Nos acercamos a Segart, pero antes, el tramo más complicado y precioso de toda la carrera, un paso de escalada, más difícil que el que habíamos superado anteriormente, el cual tiene hasta cadenas para poder subir. Son prácticamente paredes de piedra por donde hay que escalar e incluso un paso entre rocas por donde pasamos muy justitos con las mochilas. Lo dicho, el tramo más impactante de la carrera.

Continuamos y nos encaramos a una fuerte bajada, con mucha piedra suelta y bastante pendiente, pero los cuatro juntos, encabezados por Cesar, que es quien nos va guiando durante toda la carrera. Hemos completado unos 15 kilómetros y ya hemos acumulado 700m. de desnivel positivo. Nos acercamos al primer punto de control, en Segart, donde llenamos las botellas de agua y comemos un poco de chocolate, membrillo, bebemos coca cola y proseguimos la marcha sin encantarnos mucho. Primer objetivo del día cumplido!!!...

Ahora nos encaminamos hacia el segundo punto de control que esté situado en Serra. Seguimos a buen ritmo y todavía vemos a bastante gente, aún está todo muy compactado. Sobre el kilómetro 22, a Marce le entra un apretón, y mientras hace sus necesidades, el resto aprovechamos también para hacer las nuestras y así, en una sola parada aprovechar todos y no tener que estar parando cada dos por tres (estrategia de carrera jejeje...). Marce comienza a resentirse de unas molestias que venía arrastrando entrenes atrás, pero va capeando la situación y aguantando muy bien. Reanudamos la marcha y poco a poco nos plantamos en Serra. Parada muy rápida para llenar agua y reponer sales, ya que vamos hacia un tramos de unos 25 kilómetros, entre Serra y Gátova, donde sólo dispondremos de unas garrafas de agua que ha puesto la organización en un tramo del recorrido para poder llenar agua otra vez, ya que durante ese tramo no hay fuentes, ni ningún lugar donde poder llenar agua. De hecho, una vez llegados al punto de agua, tenemos que llenar, porque a pesar de que no hace mucha calor debido a que el día está bastante encapotado, si que se suda bastante y se pierden muchos líquidos que hay que reponer para no deshidratarnos.

Es pasando éste punto de agua, donde comienzo a notar molestias en el vientre, pero no le doy mucha importancia y sigo marcha con mis tres compañeros. Pero esas molestias, en lugar de ir a menos, se acentúan y me hacen cambiar la forma de pensar. Me retraso un poco de Marce, Bau y Cesar y voy callado y dándole vueltas a la cabeza. Pensando que me quedan más de 70 kilómetros de carrera y que no voy nada cómodo. Y ya para rematar, con tan sólo 28 kilómetros de carrera, comienzan a visitarme mis famosos calambres. Vamos, que empiezo a verlo todo de color negro, pero a pesar de todo, nunca pienso en la retirada, ni se me pasa por la cabeza. En esos malos momentos, siempre se me pasa por la cabeza lo que más necesito en ese momento... si, todos vosotros, todos los que estáis ahí detrás apoyando, familia, amigos,... pienso en que no puedo fallar a toda esa gente que se que en un momento u otro de la carrera se está acordando de mi, que me está apoyando moralmente y que me empuja para seguir adelante. Es gracias a todos vosotros que no puedo pensar en dejarlo, así es que hablo con los compañero y decidimos parar otra vez para ver si puedo hacer de cuerpo y dejar atrás las molestias, pero no es suficiente y sigo con las molestias. Sigo unos metros por detrás de ellos, pero sin descolgarme del todo y dándole más vueltas a todo. Mi cabeza va a mil por hora y el problema no se soluciona, hasta que decido intentar expulsar los aires que me están fastidiando la carrera y, poco a poco, todo va saliendo y mi cara va cambiando. Los calambres siguen ahí, pero eso no me preocupa, mi mayor preocupación se está solucionando y eso hace que kilómetro a kilómetro me encuentre mejor física y psicológicamente.

Con ésta clara mejoría, llegamos ya a Gátova, kilómetro 50 de carrera y avituallamiento en toda regla. Allí nos esperan Lara y Patricia, las cuales nos van dando lo que les pedimos y nos van llenando las botellas de agua mientras nosotros vamos comiendo. Muy importante comer bien, ya que son muchos kilómetros los que llevamos y muchos los que aún nos quedan por recorrer, así es que me pongo a comer un plato con arroz y tomate, membrillo, chocolate, beber coca cola, membrillo,... de todo un poco para llenar las reservas energéticas del cuerpo y poder continuar en buenas condiciones.

Nada más salir del avituallamiento, nos espera una fuerte subida, la cual hacemos andando para que no nos siente mal la comida. A esas alturas de carrera, la climatología comienza a cambiar, se va notando ya que nos vamos adentrando hacia el interior y que estamos a más altitud, pero nosotros seguimos con nuestra manga corta y nuestro buen ritmo de carrera.

A todo ésto, Marce sigue igual con su rodilla... aguanta como un campeón y sigue el ritmo como el que más. Pero sobre el kilómetro 55, es Bau el que ya hace un rato que no dice nada, se ha quedado un poco más atrasado y nos cuenta que tiene la sensación de haberse quedado vacío, sin fuerzas. No se encuentra bien, pero ahí está, corriendo junto a nosotros y haciendo camino. Es éste el momento que aprovecha Cesar para parar y abrigarse un poco, ya que hace aire y, a pesar de tener el siguiente control a 6 ó 7 kilómetros, decide pararse para abrigarse. Nosotros seguimos y al momento ya lo tenemos nuevamente con nosotros (está un puntito de forma mejor que nosotros y se nota).

A Bau no se le pasa esa sensación de flojera y de falta de fuerzas y entre todos le vamos animando, pero ni se ríe, ni comenta nada... está cabizbajo y sin ganas de nada. Le cuesta coger el ritmo y se le comienza a ver derrotado a pesar de todos los esfuerzos por animarle y darle todo nuestro apoyo.

A falta de 3 ó 4 kilómetros para el control de Montmayor, nos pasa un grupo de 7 u 8 unidades y Marce y Cesar van haciendo camino con ellos mientras yo me quedo con Bau. Él no quiere que me quede, me dice que me vaya con ellos que el aunque sea andando que acabará la carrera, pero quedan casi 40 kilómetros y pienso que son muchos para que se quede sólo, con lo que trato de convencerlo de llegar juntos hasta el siguiente control, parar comer, beber, descansar, cambiarnos y abrigarnos y seguir marcha poco a poco pero Bau lo tiene cada vez más claro. Finalmente me dice que lo deja, que en Montmayor se retira. Que vaya hacia delante y que no le espere, que se le ha hecho muy largo, que no se ve con fuerzas de llegar hasta la meta y me insiste en dejarlo y que continúe con la carrera. Me cuesta mucho dejarlo aunque falta poco para llegar al control, pero el insiste una y otra vez en que me vaya, que se enfadará conmigo si me quedo con él. Finalmente, decido irme hacia adelante y llegar al control para abrigarme, ya que empiezo a tener frío y la necesidad de comer, beber y recuperar un poco las fuerzas para afrontar los siguientes kilómetros yo sólo.

Al llegar al control, aún siguen allí Marce y Cesar con Lara y Patricia. Les comento la situación de Bau y Cesar insiste en que cuando llegue Bau descanse y que no le dejemos retirarse, que descanse, que se alimente y se abrigue y que continúe. Ellos dos salen del control rápidamente, porque les dicen que van 4º por parejas y que los 3º están a 10 min. lo cual les da mucho ánimo y mucha oral para seguir adelante, incluso a Marce, que va pasando su particular calvario con la rodilla. Yo me quedo allí en el control, lo primero que hago es abrigarme... me pongo la camiseta térmica, el buff, los guantes,... y mientras Lara y Patri me llenan las botellas de agua y de sales, yo aprovecho para comer y descansar un poco mientras hago tiempo para ver si llega Bau, pero al rato, viendo que no llega y que comienzo a enfriarme, decido continuar camino.

Salgo decidido, le doy un beso a mi alianza, otro al tatuaje con el nombre de mis hijos que tengo en la muñeca izquierda y , con la mirada al frente y las ideas muy claras comienzo a devorar kilómetros pensando única y exclusivamente en llegar a la meta. Poco a poco voy cogiendo y superando a participantes y animándolos, pero sin dejar ni un momento de pensar en mi objetivo. En éstos momentos me vuelven a venir a la mente todos esos seres queridos que seguís ahí detrás empujando con fuerza. La concentración es vital, ahora voy sólo y tengo que estar muy pendiente de las señales de la carrera para no salirme del recorrido. A todo ésto, yo sigo con mis problemas de calambres, pero es algo que tengo tan asumido a éstas alturas y tan controlado, que no me preocupa en exceso.

Poco a poco y con paso firme, me voy acercando a Sacañet, siguiente control, y al llegar allí, me encuentro a Bau, vestido ya con el chándal y, lo primero que me dice es que le perdone por haberme hecho perder tanto tiempo. Me alegro mucho de verlo, pero me jode el ver que ya no sigue en carrera. En cuanto a su comentario, le digo que no sea tonto, que no me ha hecho perder nada, que me he quedado con él porque es lo que tenía que hacer y que no hay ningún problema. Entramos en un local donde se avitualla a los corredores y allí están también como es a éstas alturas normal las infatigables Lara y Patricia haciendo la gran labor de ayudarnos y darnos ánimos durante todo el día. Me siento en una silla y entre ellos tres me van llenando las botellas, me traen un baso de caldo, un café, me como un sandwich de jamón y queso, un poco de membrillo y de chocolate y, después de descansar un poco y de que Bau me dijese que Marce y Cesar iban bien y me sacaban sobre 15 min., salgo de allí con las fuerzas renovadas y dispuesto a dar lo máximos de mi durante los 20 kilómetros restantes de la carrera.

Nada más salir me encuentro con Rafa, un amigo que va siguiendo a unos compañeros suyos que también están corriendo y quedamos en la meta para charrar. Siguiente reto, llegar al próximo control en Canales. Con esa premisa, me dispongo a realizar otra dura subida y claro, a éstas alturas de la carrera, las fuerzas ya no son las mismas que al principio, pero aún quedan bastantes debido a que he comido y bebido bien en todos los controles y durante la carrera, así es que me pongo a subir las cuestas caminando pero a paso ligero para no perder el ritmo. Y sigo pasando a corredores y dejándolos atrás, pero en un momento determinado de carrera, dejo de ver las señales del GR, pero detrás de mi vienen un par de corredores más. Les pregunto si han visto alguna señal recientemente y me dicen que no, pero que siga que es por donde vamos. Pocos metros más adelante, les digo que peguemos la vuelta que ese no es el camino, así es que volvemos hacia atrás hasta que encontramos las señales otra vez. Hemos perdido unos 10 min. con la pérdida, lo cual supone también que he vuelto a perder puestos en la carrera, pero me da igual, yo sigo a lo mío y voy a por el siguiente control.

Una vez llego al control de Canales, a falta de tan solo 12 ó 14 kilómetros para la meta, decido parar a tomarme simplemente un caldito caliente, ya que por la zona que acababa de pasar hacía bastante frío y aire. Una zona que estaba toda quemada por el incendio de el verano pasado. Una lástima, el paisaje desolador. Aquello tenía pinta de haber sido precioso, pero sólo quedaban arboles quemados y la tierra negra. Un paisaje desolador al que sólo le faltaba para rematar los 3º de temperatura que hacía y el agua nieve que caía. Con todo ésto y después de ese caldo caliente que me tomo, emprendo marcha hacia el último objetivo del día, la meta situada en La Pobleta de Andilla, pasando 1.5km. de Andilla.

Bau, antes de salir, me dice que Marce va muy tocado ya de su rodilla y que Cesar sigue muy bien, como lo ha estado durante toda la carrera. Que me sacan unos dos minutos, con lo cual, decido dar todo lo que me queda para tratar de alcanzarlos y poder así llegar los tres juntos a meta. Para ello, aún me queda superar otra subida más, no muy lárga, pero a estas alturas de carrera, hasta lo más corto es muy largo jejeje...

Poco antes de coronar la subida, allá a lo lejos, comienzo a divisar a Marce y a Cesar. Van con otro corredor, pero poco a poco lo van dejando atrás a la vez que yo me voy acercando a ellos. Y es en la bajada, encarando ya Andilla, donde consigo contactar con ellos. Una bajada con bastante desnivel y que casca ya mucho las rodillas y mi empeine del pie izquierdo, el cual lleva ya unos cuantos kilómetros resintiéndose.

Por fin y después de correr sólo los últimos 35 kilómetros de carrera, contacto con mis queridos compañeros, y nada más cogerlos pregunto que como están. Cesar no hace falta que me conteste, ya se le ve que ha tenido un gran día y Marce ya va muy jodido, pero con ese punto de honor que le está llevando hacia la meta. Entonces Cesar me dice... Juanpa, vete hacia adelante que te lo has ganado. Esa frase me llena de orgullo, sobretodo viniendo de él, una persona curtida en el mundo de los Ultras y que me felicita por lo que he sido capaz de hacer los kilómetros finales de la carrera. Pero no, no me voy hacia adelante. No me importa mejorar el tiempo en varios minutos ni tan siquiera la posición. Lo que realmente me llena de ilusión es poder acabar la carrera con ellos dos (aunque lo perfecto hubiese sido hacerlo los cuatro... Bau, Marce, Cesar y yo). Así es que, los últimos kilómetros son de ánimos entre nosotros, de apoyo, de que ya está hecho, de que lo hemos logrado, todos los entrenes, todos los madrugones, todos los kilómetros hechos por y para ese objetivo,... todo eso se iba a ver recompensado en pocos minutos. Y así, con esa alegría y esa fuerza extra, llegamos a Andilla. La gente que está en la calle nos anima, nos aplaude y nos dicen que ya está hecho, que ya no queda nada, pero... aún falta una pequeña subida y la bajada a La Pobleta de Andilla, donde está situada la meta.

Y por fin, ahora si, a falta de 300m. encaramos la recta de meta. Vamos los tres juntos y decidimos que vamos a entrar en meta cogidos de la mano y con nuestro grito de guerra, y así lo hacemos, al grito de VAMOSSSSSSSSSSS!!!...

Han sido 12 horas y 10 minutos los que hemos invertido en realizar los 96km. de que consta la carrera.

Que momento, cuantas emociones, cuantos recuerdos de momentos vividos hace unas cuantas horas atrás, buenos, malos,... enseguida se acerca Bau, y todos juntos nos fundimos en abrazo del cual nunca me olvidaré. Ya somos FINISHER!!!...

Enseguida fuimos a agradecer también su gran labor durante todo el día a Lara y a Patricia, ya que sin ellas, todo hubiese sido un poco más complicado.

Después de una carrera de éstas características, durante las cuales vives tantas experiencias y tan diferentes, es verdad eso que dicen que interiormente y psicológicamente te sientes un poco más fuerte.

Gracias por haber leído mi relato y espero haber conseguido poneros un poquito en situación.

Un abrazo.




lunes, 10 de diciembre de 2012

III MARATON CASTELLO 9/12/12

Nuestros integrantes más runners continuarón su fenomenal temporada participando en la 3ª edición de la maratón de Castellón.

Juan Pablo realizó un gran debut en la distancia logrando un tiempo de 2h y 49 minutos. Por su parte, Evaristo no logró mejorar su marca  y paró el crono en 3h y 4 minutos.

Gran actuación chicos!!!


miércoles, 28 de noviembre de 2012

MARCHA BTT BORRIOL 25/11/12

El pasado domingo se celebró la marcha BTT de Borriol. Victor participó clasificándose en 10ª posición.


martes, 27 de noviembre de 2012

VII DUATLÓN CROS DE BANYERES 17/11/12

Victor particpó en la quinta y última prueba del circuito "Ducrossextreme" 2012. La prueba se celebró en la localidad de Banyeres de Mariola sobre un recorrido de 5.2km - 19.3km - 3.4km.

Con la tercera posición obtenida en la ésta prueba, Victor se alzaba con la segunda posición dentro de la clasificación general.



lunes, 12 de noviembre de 2012

MARCHA BTT VILAFAMES 11/11/12

Victor participó en la Marcha Btt de Vilafamés finalizando en 12º posición con un tiempo de 2h16'.


jueves, 8 de noviembre de 2012

XXIX MITJA MARATO CASTELLO 04/11/12

Juan Pablo y Evaristo participaron en la Mitja Marato de Castellón realizando unas grandes marcas:

Juan Pablo 44º Clasificado  1:20:45  3:50 min/km

Evaristo  80ª Clasificado  1:23:16  3:57 min/km





miércoles, 7 de noviembre de 2012

III DUATLÓN CROS RIBA-ROJA DEL TURIA - CPTO AUTONOMICO 04/11/12

Victor acudió a la disputa del Campeonato de duatlon cross en la localidad valenciana de Riba-Roja finalizando en 4º posición.

Englobado dentro del equipo Triatlon Evasión Castellón logro la segunda plaza por equipos junto con Guillermo, Ismael y Fran.



lunes, 29 de octubre de 2012

VI DUATLON CROSS DE ELDA 28/10/12

Siguiendo con el circuito de duatlones cross, participamos con Victor en el duatlón cross de Elda.

En su línea habitual, Victor realizó una gran prueba, recuperando en el sector de la btt y la 2ª carrera a pie.


martes, 23 de octubre de 2012

ULTRA TRAIL SERRA DE MONTSANT 20/10/12

Juan Pablo y Evaristo, continuando con su impresionante temporada runner, acudieron hasta la localidad tarraconense de Cornudella de Montsant para la disputa del UTSM 2012.

Tras varios meses de preparación, carreras y mucha ilusión, consiguieron colarse en el top 20 en su primera participación en una carrera de estas características.

FELICIDADES CHICOS!! 


La crónica de Juan Pablo:
ULTRATRAIL SERRA DE MONTSANT (UTSM) 20-10-2012.

Son las 5:00am. y suena el despertador. Me quedo un momento en la cama pensando en lo que me deparará el día y me levanto para vestirme. Todo está preparado... la ropa, la mochila con todo lo necesario para los avituallamientos, la mochila para correr con la comida, el frontal, camiseta térmica, mallas pirata, cortaviento, el móvil,... todo lo necesario y que ya he repasado una y mil veces para no dejarme nada (serán cosas de la inexperiencia jejeje...).

Una vez vestido, me preparo el desayuno. Un buen vaso de leche, unas cuantas galletas de chocolate, y un par de tostadas con mantequilla y miel. Las vitaminas y para la calle, que me espera Evaristo para poner rumbo a Torreblanca, donde nos espera la otra parte de la expedición ( Jose y Ana).

Una vez los cuatro juntos, ahora si que si, para Cornudella de Montsant, donde después de un viaje tranquilo, nos plantamos en el sitio. Es momento de ir a por los dorsales y tomar el café de rigor. De ahí, nos vamos al coche y a prepararlo todo. Parece que no nos va a dar tiempo, ésto por aquí... ésto por allá... date prisa que no llegamos... ale, a por el último trámite antes de la salida, la revisión del material. Hay que ir a la parte de detrás de la salida, donde se han colocado unas vallas por las cuales hay que pasar y en unas mesas, los de la organización te piden que les enseñes parte del material para verificar que es correcto. Una vez todo en orden, ya estamos en el cajón de salida. Apenas faltan unos minutos para salir y los nervios ya son brotes de ansiedad. Sólo tengo ganas de que empiece la carrera, de echar a correr y quitarme todos esos nervios de encima, pero aún falta guardar un minuto de silencio por la mujer que falleció en el Ultra de Cavalls del Vent.

A todo ésto, el tiempo, que pintaba muy mal desde la hora de salida, respeta bastante, ya que está nublado pero con muchos claros. Vamos, que es más probable que salga el sol que que se ponga a llover.

Ahora si, empieza la carrera!!!... unos 400 participantes todos en masa corriendo por las calles de Cornudella de Montsant hasta que vamos saliendo del pueblo y, por un camino, comenzamos nuestro gran objetivo de los últimos tres meses.

Todo va muy bien, vamos al ritmo que toca, mucha gente por detrás y otra mucha por delante, pero poco a poco y siempre a nuestro ritmo, vamos adelantando Evaristo y yo a participantes... por un lado, por el otro, pedimos paso y nos dejan pasar sin ningún impedimento. Van pasando los kilómetros y se van dispersando los participantes. Llegamos a un punto de ida y vuelta y nos cruzamos con los que van primeros de la carrera (la única vez que los íbamos a ver jejeje...) y cada pocos kilómetros hay que fichar con el chip, una especie de llave que se introduce en un sensor y te va marcando los tiempos parciales.

El primer gran momento del día llega en el kilómetro 15 aproximádamente, donde después de un avituallamiento, en el que Jose y Ana están pendientes de ver que tal va la cosa y después de haber estado ya anteriormente en otro tramo de la carrera para vernos pasar, salen al tema un par de chistes y con los cuales llegamos a llorar de la risa. Imaginaros en medio de la carrera, con participantes alrededor nuestro y nosotros descojonándonos de risa. Pues no les quedaba otra que reirse de vernos a nosotros jejeje...

La carrera sigue su curso y, en los próximos 10-15 km. disfrutamos del tramo más espectacular de la carrera. El paisaje es impresionante. Vamos corriendo por zonas de mucha vegetación y por un pequeño acantilado. Enfrente, una gran montaña de roca y por abajo un pequeño río, el cual vamos bordeando durante muchos kilómetros y disfrutando del paisaje, que es para verlo.

Seguimos pasando controles y llegamos al kilómetro 39... personálmente comienzan los problemas. Evaristo está fresco como una rosa y transmite muy buenas sensaciones. Por mi parte, comienzo a notar pequeños avisos de calambres en los bastos internos de los cuádriceps, con lo cual, trato de cuidar y mimar en todo lo posible las piernas en las bajadas para que no se carguen más, pero se cargan más subiendo que bajando, donde parece que se desbloquean un poco. A pesar de las molestias, una cosa tengo muy clara en la cabeza, que aunque quedan muchos kilómetros, tengo que acabar la carrera. Me mentalizo y comienzo a pensar en toda la gente que me ha dado ánimos, que me ha apoyado, que se que están ahí y son muchos/as, también en mi compañero Evaristo, no le puedo fallar, no lo puedo dejar sólo, tenemos que acabar los dos y así será (también porque Jose me ha dicho que si no se acaba no me lleva de vuelta a casa jejeje...) y sobre todo, pienso en esa gente a la que le he comentado que iba a correr un Ultra (muchos no sabían ni lo que era un Ultra) y que me decían que estaba loco. No les puedo dar la razón, no puedo ver como me dicen: lo ves, te lo decía, no podrías hacerlo. Así es que a seguir devorando kilómetros y a pensar en otra cosa que no fuesen esas pequeñas molestias.

A los pocos kilómetros comienza a llover. Se veía venir, hace ya unos cuantos kilómetros que se estaba cerrando el cielo y la amenaza de agua se hace inminente hasta que hace acto de presencia... y de que manera. Aquí, cuando llueve, la dejan caer pero bien. De todas formas, estamos mentalizados de que nos vamos a mojar y no es ningún problema para nosotros, así es que seguimos nuestro camino, con nuestras charlas y nuestras historias para mantenernos entretenidos y no pensar mucho en los kilómetros que nos quedan aún por recorrer.

Kilómetro 52, aquí llega otro gran momento del día... avituallamiento sólido. Llegamos al pueblo y pasamos primero por el control. Nos dicen que vamos 13º y 14º de la carrera y flipamos en colores. Entramos en el bar donde estaba montado el avituallamiento y no se oye mucho jaleo. Entramos por la puerta y aquello estaba lleno de gente, la cual al vernos entrar, comienzan a aplaudir y a animar. IMPRESIONANTE... no hay palabras para describir la sensación que se vive en ese momento. Todos mojado, la ropa empapada, y llegamos allí y toda aquella gente aplaudiendo como si fueses alguien importante. Nos cambiamos de ropa primero para no coger frío y cogemos el taper de pasta, bebemos coca cola ( me acuerdo de los consejos de Víctor Bernad de beber coca cola en los controles, importante), cojo un plátano y me siento a comer en una silla y a estirar las piernas. Jose se encarga de llenarnos las botellas de agua y de sales. La verdad es que con éste tío no nos falta de nada, es un crack.

Después de haber comido y descansado unos 15 min. salimos del bar entre aplausos otra vez y comenzamos caminando un rato para que las piernas no se bloqueen después de haber parado tras más de 50 kilómetros. A los pocos cientos de metros, empezamos a correr. Descolocados en cuanto a posición de carrera se trata, ya que en el avituallamiento éramos unos cuantos participantes, pero eso nos da igual, nuestro objetivo sigue siendo el de marcar nuestro ritmo y poder llegar a la meta.

La comida comienza a hacer efecto y llega ese subidón de energía y de ganas de seguir corriendo. La lluvia es intermitente pero siempre está presente, aunque como ya he dicho anteriormente, no es impedimento para que sigamos disfrutando de la carrera.Hasta éste punto de la carrera nuestro objetivo era el de llegar en las mejores condiciones posibles al avituallamiento del kilómetro 52, pero ahora la cosa cambia, nuestros objetivos son más a corto plazo, hay que ir descontando kilómetros de diez en diez, así es que, siguiente objetivo llegar al kilómetro 60!!!...

Objetivo cumplido. A pesar de las molestias, voy aguantando bastante bien y no van a más (tampoco a menos, pero bueno, ahí están), pasamos por el control y una subida fuerte. Alternamos el correr con el caminar para no cargar mucho las piernas y, poco a poco nos hacemos con la subida, una pista ancha y sin mucha pendiente, pero que no deja de subir. Una vez arriba, toca bajar... vamos comentando que está muy bien la bajada, pista ancha y sin mucha pendiente, con lo cual, perfecto para recuperar y hacer kilómetros rápido, pero... al rato de ir bajando nos preguntamos el uno al otro por las balizas y coincidimos en que ninguno las hemos visto desde hace un rato. Decidimos bajar un poco más para ver si vemos alguna, pero... nos hemos salido del recorrido. Ala, vuelta atrás... a subir todo lo que habíamos bajado hasta que al coronar otra vez la montaña, vemos que hay un desvío y que la bajada en una senda bastante técnica, con lo cual, nada de correr mucho y mirar bien donde pisar, ya que el terreno está muy húmedo y blando y resbalar es lo más fácil.

Otro objetivo!!!... kilómetro 70. Al ser objetivos más cortos, pasan más rápidos los kilómetros. A éstas alturas, la lluvia forma ya parte de nosotros. Nos cae agua por todas partes, acompañada fuertes rachas de viento, el cual dificulta aún más si cabe la carrera, pero no nos vamos a detener, hay que acabar y se va ha acabar. En éstos kilómetros siguientes es donde Evaristo se viene un poco abajo. Le llega el bajón, pero es muy breve, apenas le hace efecto la comida que empieza a comer cuando ve que está flojeando un poco. Ya no ha vuelto a desfallecer hasta la meta. Ojito con el carrerón del amigo!!!...

En el kilómetro 80 otro momentazo. Otro avituallamiento sólido y, como no, otra maravillosa ovación que sabe a gloria y que te llena los depósitos de moral a tope para poder afrontar los kilómetros finales.Allí están también, como no puede ser de otra forma, nuestros fieles escuderos Jose y Ana, todo el día al pie del cañón y a quienes les hemos de agradecer una y otra vez su magnífica labor de equipo, porque forman una parte muy importante del equipo. Cae tanta agua que decidimos no cambiarnos de ropa, para que???... es tontería, si nada más salir de allí nos vamos a quedar igual que estamos. Así es que comemos, bebemos coca cola y, llenos de ganas, ilusión y mucha fatiga, salimos para devorar los últimos 21 kilómetros. Sólo nos queda una media maratón... eso está hecho!!!... VAMOSSSSSSSS!!!...

Salimos con la moral por las nubes, de hecho, al poco de salir adelantamos a dos participantes que habían salido antes que nosotros del avituallamiento. Ahora nos viene una de las partes más duras de la carrera, por los muchos kilómetros de carrera que ya llevamos, pero sobre todo por la dureza del recorrido. Una subida larga y dura, y por si fuese poco, con mucha agua (tanto del cielo como la que ya hay acumulada en el camino, que parece que estemos dentro de un charco en todo momento).

11 kilómetros... eso es lo que nos separa de nuestro objetivo. Que son 11 kilómetros después de estar todo el día corriendo???... lo que pasa es que los esfuerzos se van acumulando y, aunque las ganas son muchas, el cuerpo ya te está diciendo que te estás pasando de los límites. Las molestias en los cuádriceps de los últimos kilómetros se convierten en calambres en toda regla. Me duele todo, las caderas, los trapecios, el dedo gordo del pié izquierdo, los hombros,... es una sensación de agotamiento general, pero... ahí está nuestro cuerpo, creemos que nos conocemos perféctamente, que sabemos donde están nuestros límites, pero ni mucho menos. Nuestro cuerpo es más que todas esas sensaciones, nuestro cuerpo es una máquina perféctamente diseñada para superar cualquier adversidad, y su cuartel general, su base de datos está en nuestra cabeza. En ese momento la mía se pone a funcionar a toda máquina, comienza a lanzarme imágenes de mis hijos, mi mujer, mis amigos, de toda esa gente que está ahí detrás, comienza a bombardearme con información positiva, me está diciendo que siga, que luche, que no me detenga ante nadie ni ante nada, que tengo un objetivo y que lo tengo que cumplir, que es el momento de demostrarme a mí mismo primero y al resto de personas después de que si, de que soy capaz y de que lo voy a lograr. Yo he venido aquí para terminar, para cumplir un objetivo, he entrenado mucho y muy duro para acabar ésta carrera, así es que, por muchas trabas que me ponga parte de mi cuerpo, está la otra parte para traspasar esas barreras.

Este es un momento clave, con todo el dolor, los calambres, la fatiga, el stres de estar todo el día corriendo, el ver que cae la noche para endurecer un poquito más si cabe la carrera, la cabeza sólo piensa una cosa, HAY QUE ACABAR. Y con ese único pensamiento y la magnífica compañía de mi compañero, amigo y cási hermano Evaristo Rambla Alonso, nos encomendamos el uno al otro para tratar de disfrutar de esos ultimos kilómetros, de saber que ya se está acabando, de que lo tenemos ahí mísmo. Cuantos madrugones, cuantas salidas por la montaña para hacer horas, tienen que tener su recompensa, así es que más unidos que nunca vamos consumiendo lentamente esos pocos kilómetros que nos quedan, en la oscuridad de la noche, entre las montañas del Priorat, con la única compañía de los frontales y de tenernos el uno al otro para darnos esos últimos ánimos.

Y ahí está, Cornudella de Montsant. Después de 11 horas y media aproximádamente, volvemos al punto de partida, completamos nuestro primer Utratrail. Entramos al pueblo por donde habíamos salido por la mañana, callejeamos un poco y, cogidos de la mano, encaramos la última recta. Es entonces cuando el grande de Evaristo me dice que se empieza a acalambrar (hay que joderse jajaja...). Llegamos al arco de meta y allí nos espera el último control. Ya lo habíamos hablado, ficharemos el control a la de tres y así fue, pero Evaristo está más fresco que yo y con mejores reflejos, así es que... me ha ganado jejeje...

Nada más acabar, nos fundimos en un gran abrazo, en el cual fusionamos todo lo vivido hoy, un momento que tampoco olvidaré nunca y que ya he tenido la suerte de poder compartir anteriormente. Enseguida vienen también a felicitarnos Jose y Ana. Estoy a puntito de soltar alguna lagrimilla, pero al final se queda en eso. Es en esos momentos cuando todo es maravilloso, cuando tienes la sensación de haber acabado algo que hace mucho tiempo que has empezado, de poner un punto y a parte en tu vida deportiva y seguir tu camino con nuevos retos. Es ese momento en el que te paras a pensar en ti mismo, en esa capacidad de sufrimiento que no sabes de donde ha salido pero que ahora sabes que está ahí, que va siempre contigo, que eres más completo de lo que lo eras antes, de que tienes ese poder que es la mente y que en momentos malos te hace salir de ellos con más facilidad de la que nos imaginamos, te das cuenta de que hasta ahora no conocías tu cuerpo como lo conoces ahora y que seguramente aún queda mucho por conocer. Cada persona somos un misterio para nosotros mismos.

Después de todo ésto, que no es poco, nos vamos a por las bolsas, nos dirigimos hacia un hostal (el refugio), donde nos podemos duchar y donde nos dan un plato de sopa, la cual acompañamos de una buena hamburguesa y una coca cola y, después de ir contando las mil y una batallitas de la carrera y de felicitar a los participantes con los que hemos ido coincidiendo a lo largo de la carrera, emprendemos el viaje de vuelta a casa. Primera parada en Torreblanca, donde se quedan Jose y Ana y después Evaristo me deja en la puerta de casa.

Una vez en casa, a eso de la 1:00 am. Isa se despierta y tras preguntarle por los peques, comienzo a contarle cosas de la carrera. Luego la dejo dormir y me pongo a sacar la ropa para lavar, guardar el material y recoger todo lo que he traído a casa. A pesar de estar tan cansado, no tengo sueño y me cuesta mucho dormirme. Ya me lo habían dicho, que después de un Ultra no eres capaz de dormir... y eso también es cosa de nuestra cabeza jejeje...

Bueno, ésto ha sido un ULTRATRAIL vivido por mi. Una experiencia que cambiará algunos aspectos de mi vida, aunque sigo y seguiré siendo el mismo jejeje...

Un saludo: Juan Pablo Quijada Silvestre.




DUATLON CROSS MOIXENT 6/10/12

Continuamos con la participación de Victor y Guillem en la liga de duatlones cross de la Comunidad Valenciana, con la participación en la prueba de Moixent.

Victor logró subir al podio como 3er clasificado ya que realizó una gran carrera, manteniéndose siempre en los primeros puestos de la carrera.

Guillem, por su parte, sufrió una desafortunada caida en el sector de la bicicleta que le obligará a dar por finalizada la temporada 2012.